Marzo 08 2017

Tomadora de decisiones

Algunas veces cuando estamos ante grandes decisiones en nuestra vida nos damos cuenta de lo mucho que nos cuesta definir qué es lo mejor y cuál camino debemos de seguir.

Aunque me considero una tomadora de decisiones (porque usualmente tengo un sexto sentido altamente desarrollado para poder avanzar en todo lo que hago) me ha tocado resolver de inmediato en ocasiones en las que he tenido que decidir teniendo el tiempo en mi contra.

Los expertos en desarrollo humano te dicen que debés tomarte tu tiempo para elegir cosas importantes. Tales como aceptar una propuesta de trabajo, contar con nuevo personal, vender una casa, elegir qué carrera estudiar o cuándo tener un hijo, son solo algunas de las grandes decisiones a las que se enfrenta un ser humano, en los que debemos analizar cada detalle.

Sin embargo, no todo el tiempo tenemos esa maravillosa oportunidad para elegir lo que vamos a hacer y hablo de decisiones que pueden cambiar tu vida, motivarte a dejar un mal hábito, renunciar a tu trabajo porque tenías ganas de hacer cosas diferentes. Pero nunca dabas ese paso decisivo que iba a cambiar toda tu realidad.

Otras veces por el contrario, pasa que tenemos que dejar de hacer cosas que nos gustan por el simple hecho de que no son para nosotros o porque no podemos tenerlas y aunque cueste dejarlas atrás, soltar cosas que queremos y dejarlas ir: Vale la pena darse la oportunidad de ser feliz.

Como tomadores de decisiones debemos de saber elegir nuestras batallas. Hablo de superar las cosas que nunca terminamos y dejamos como proyectos pendientes. Que con el paso del tiempo se convierten en una carga personal que no nos deja trascender y viven sobre nosotros como una nube negra a punto de explotar.

Antes me pasaba muy seguido que me sentía agobiada por ellas y con el tiempo y la experiencia he aprendido a lidiar con esas cargas. Ahora dejo ir las que no valen la pena, me libero y ¡sí! DECIDI VIVIR LIGERO  y dejar ir lo que ni puedo controlar.

Hace unas semanas tuve en mi mesa tres propuestas de cosas que podía hacer, que iban a definir mi rumbo laboral, el futuro académico de mi hijo mayor entre esas tres. No es fácil tomar decisiones que sabemos que nos afectarán a nosotros y a nuestra familia, pero como soy una persona positiva, sé que por alguna razón las cosas pasan a cómo pasan y lo único que podemos hacer es sacar lo mejor de ellas.

Hablé con Natanael Osorio, Motivador y Conferencista sobre este tema y le pedí un  par de consejos a tomar en cuenta para tomar decisiones y me recomendó lo siguiente. Se los entregamos con mucho cariño, espero les sirva:

En primer lugar nunca es recomendable tomar decisiones a la ligera, pero existen casos donde debemos hacerlo y los mejores tomadores de decisiones son aquellos que son capaces de acertar en lo que eligen, en el menor tiempo posible, luego de tomar en cuenta las siguientes interrogantes y aspectos:

  1. ¿La decisión traerá daño personal o grupal a los involucrados?
  2. ¿La opción va en contra de mis principios de vida?
  3. ¿La solución es temporal o a largo plazo?
  4. ¿Cuál opción traerá mayores beneficios a los involucrados? (Ya sean beneficios monetarios, sentimentales, comodidad, etc)
  5. El tomador de decisiones trata de disminuir su involucramiento sentimental para tomar una decisión rápida
  6. Consulta a su alrededor de manera precisa

Esos son algunos consejos que debemos tener presente para tomar decisiones rápidas. Espero esta reflexión les haya gustado, por aquí estaré compartiendo otras muy pronto.

 

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Estilismo: Valeria Salon y Spa

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